domingo, 12 de julio de 2009

Censura

Este es tuyo. De nadie más. No es el del duende que vive en tu jardín, ni de alguien que va por la calle con zapatos rojos. Es tuyo porque te quiero y me quieres. Porque tú lo pediste. Que no es mucho pero es. Es tuyo sin ser secundario, ni primario. Es tuyo porque no está numerado.
Es tuyo por tu sonrisa. Por un derecho de tiempo, Por distancia. Por un grano de café. Por cómo te ríes y cierras los ojos. Por las estrellas que tienes en las manos. Es tuyo porque nuestros hijos van a estar perfectamente bien educados. Es tuyo porque nuestro amor es frotado. Es tuyo porque así, así, nos encontramos.

martes, 7 de julio de 2009

s/t

La vida sabe a ti.
A tus besos a las tres de la mañana.
La vida vuelve a la vida.
Tu boca sabe a mi boca.

martes, 30 de junio de 2009

Karina

Me gustas tanto, no tengo ni idea de por qué. Espero que den de las once para poder irte a buscar como una sorpresa preparada. Llevo horas pensando en que me invites mañana a desayunar hot cakes o chilaquiles con un huevo estrellado.
Le cierro la ventanita del Messenger a Jenny, que una vez dijo que estaba jodido, porque me molesta que me diga que me gustas porque siempre estoy viendo o buscando quien me gusta.

Pero me gustas tanto. Nunca he escrito dos veces el mismo día en el blog. Que sea una excepción, que se lea que si me gustas. Que encontrarte ayer en Playa no fue por culpa de los mojitos al dos por uno. Ni de las gomas que es una medicina con ron y miel caliente para una tos nieta no reconocida de la tuberculosis.

Me encanta verte. Te lo dije ayer por mensajitos.

La descostumbre

Hasta el final no pasa nada hay que desacostumbrarse, como el cepillo de dientes con vibraciones extraorbitantes al que se le acabo la pila y me desacostumbre a las ondas antes de comprarle una nueva batería.
A todo se acostumbra uno, hasta a no comer; pero puede ser que tu me cuestes un poquito, no mucho, sólo un poco mas de trabajo. Ayudas al desacostumbre. No pasas seguido por la casa, y cuando te busco por teléfono casi nunca tomas la llamada.

Pero ayer estuve en Playa y me estuve acuerde y acuerde de tu voz aguardentosa de hace una semana. Entre mojito y mojito, y una tos que es nieta no reconocida de la tuberculosis me estuve acuerde y acuerde de tus besos y de mis manos en tu cuerpo.

No quiero acostumbrarme a recuerdos, tampoco a Karina que se va en diez días. No se si uno escoge a que acostumbrarse, antes escribía todos los viernes de cubas, noches y pastillas. Me acostumbre a escribir mucho menos y largos periodos de tiempo. A ser irónico y a llorar dos semanas antes de mi cumpleaños. A comer de una y media a dos. A dejar de escribir poesía, a valorar a mis amigos.
Es tiempo de nuevas costumbres, de volver a hablar con mi papa una vez por semana. Acostumbrar a la cabeza a no auto sabotearme, a decir por favor, gracias y sonreír seguido.
La costumbre tiene un lapso de cuarenta días, a ese tiempo ella ya esta acostumbrada

viernes, 29 de mayo de 2009

Too young. To Beautifull.

Falta súper poco para tu cumpleaños, en el último te regalé un anillo de diamantes que nunca recogiste. Nunca te volví a ver. Hay que pararle. Vivir frente a la laguna es impresionante. Marisol es impresionante, tiene un collar que dice amor en maya. Tiene una sonrisa que te mueres, aunque es tan diferente. No se si el dolor se tiene que explicar, si, si no tengo palabras. Solo puedo decir a la una de la mañana, tus dos únicos problemas son, too young too beautifull. Los míos para que te cuento.

lunes, 4 de mayo de 2009

Respuesta Publica a tu Mensaje de Facebbok

No quiero que te conviertas en una memoria amarga. Tampoco quiero que la gente siga pensando que estoy confundido. Hoy estoy seguro de algo:

quiero escribir de ti.

Que nada cambie, porque no estas tu para que nada cambie.
Por qué no hay prisa de esperarte?
Hoy muchos nombres después te sigo viendo en cada cuadro de Modigliani, en cada rincón del Soumaya que juntos, sólo caminamos una vez.

Pero desde el sábado te estuve invocando, hablando del amor y como el cuervo de Allan Poe repetí cien veces tu nombre, para el domingo ya te estaba soñando. (no es la primera vez, ni la ultima, pero si la mas reciente) ¡Oh sorpresa! (es un total sarcasmo) reacción en cadena el lunes en la tarde ya estaba leyendo tu mensajito en el facebook.

Hay que matar al mounstro chiquito, tu no eres mounstro ni estas chiquita, así que no puedo.

Qué viene después? Esa es la pregunta del millón, Cuándo es después? Esa no es mas fácil, aunque ya llevo casi un año aplazándolo.

De muchas maneras me funcionas aunque todo tiene pros y contras:
Me quitas el insomnio. Me das dolor de panza.
Me encanta contar historias de amor. Nuestra historia de amor. Me encanta platicarla tomando cubas. Me das dolor de panza.


Jennifer cree que estoy jodido, yo creo que sigo enamorado.

lunes, 20 de abril de 2009

Sobre el arte de no llorar.

No quiero escribir mil veces las mismas cosas, ni que todas las palabras empiecen con la misma la letra de siempre, o bueno de los últimos meses. Por eso mas de un mes sin escribir.

Aprendí a no llorar el día que di por muerta a mi madre, no es que sea algo que se tenga que saber, ni si quiera es algo bueno, pero como el borracho comenzó a tomar, o el perro mea y mea en el único espacio que no esta tapizado de periódico en el piso, yo aprendí a no llorar.

En cambio me semi- enamoro, de mujeres que no conozco, con las que comparto un asiento en el bus. Mujeres que están sentadas en la mesa de a lado del restaurante comiendo el mismo plato de fruta que yo. Nunca les hablo. Les veo desde el color de las uñas de los pies, hasta la sombra de los párpados.
Hasta que llega la hora de comer o de sentarme junto a una desconocida en el cine a la que le pongo mas atención que a la película.

Mis relaciones son unilaterales, completamente funcionales, matemáticas al mil por ciento. Sin una sola lagrima, pero sin una sola palabra. Ya no dicen nada. Sin conversación alguna como estar cenando con una familia de coreanos que apenas aprendieron español en una península paraguaya y el único ruido esta hecho por Fabiola, la del turno nocturno, antes de las ocho de la mañana que es a la hora que normalmente desayuno.


P,d aprender a no llorar no es para siempre, porque borracho hasta al mejor matemático, se cae en la tabla del uno.